¿Cómo va la campaña?
Bien, muy contentos. Estamos recibiendo mucho cariño de la
gente. Me siento como un niño chiquito que va a jugar fútbol, feliz de la vida.
Hay partido. Para mí es un privilegio enorme poder ser candidato, ser
congresista. Y disfruto cada segundo. Muy felices. Muy bien.
¿Por qué un odontólogo se encamina por el
deporte y llega al Congreso?
Yo diría, para responder tu pregunta, que más bien: ¿cómo
un niño tan aficionado al deporte termina siendo odontólogo? De hecho, yo
pienso hoy que si en mi época hubiera habido un pregrado de gestión de negocios
en deportes, yo no hubiera estudiado odontología, sino gestión de negocios en
el deporte.
La odontología, que también amo, aunque ya no hago parte
clínica, viene de algún modo por la herencia de mi papá. Mi papá murió hace
cuatro años. Fue médico, anestesiólogo, profesor de la Universidad de Antioquia
hasta cuando se pensionó, y mi papá, como el que más. Y además ha sido,
todavía, ya en ausencia física de él, el ser humano más maravilloso que yo
conocí y en quien me proyecté.
Yo decía: “Yo quiero ser como mi papá: un hombre bondadoso,
sereno, humilde, amoroso, y un terapeuta, un médico anestesiólogo”. Entonces yo
lo acompañé muchos años al Hospital San Vicente, incluso entrando a cirugías, y
la parte médica y clínica me gustó.
Me gustó odontología. Yo pensaba ser odontólogo o cirujano
plástico, o especialista en ortodoncia, o patología y cirugía oral. Me fui por
la cirugía oral y, luego de eso, el niño hincha del deporte, aficionado, siguió
ahí latente y se hizo presente, ya siendo yo incluso especialista en salud
pública.
Me metí en gestión de negocios del deporte. Hice un
posgrado en administración deportiva y ahora dos maestrías en gestión de
negocios del deporte, encaminando mi vida hacia el deporte.
Desde hace veinte años, que fui la primera vez congresista,
entendiendo que la clase política del país no le pone atención a un sector tan
importante como el deporte, la recreación, el aprovechamiento del tiempo libre,
la educación física, y que es un complemento necesario para la felicidad de los
seres humanos.
Desde el Congreso, ¿Qué gestiones se han hecho
para el deporte en Colombia?
- Defensa del presupuesto para el deporte: Hemos sido promotores de una asignación justa de recursos para el sector, entendiendo el deporte de forma integral: no solo alto rendimiento, sino como herramienta para mejorar salud física y mental, educación, valores y ciudadanía.
- Deporte como transformación social: Hemos insistido en el deporte como un medio para construir proyecto de vida en niños y jóvenes, alejándolos de riesgos como el consumo temprano de alcohol y drogas, la violencia y otras problemáticas sociales. Además, el deporte genera empleo, dinamiza la economía y fortalece la unidad nacional.
- Creación del Ministerio del Deporte:
Impulsamos la creación del Ministerio como estructura institucional sólida, al
nivel de otros sectores como salud, educación o agricultura.
- Ley del Entrenador:
Promovimos esta norma para cualificar y profesionalizar a los entrenadores
deportivos en Colombia.
- Lucha contra la corrupción y defensa de la
integridad deportiva: Se impulsaron iniciativas como el Tribunal
Antidopaje y proyectos para penalizar el amaño de eventos deportivos y las
trampas asociadas a apuestas deportivas.
- Sistema Nacional de Seguridad y Convivencia en
el Fútbol: Se creó para organizar mejor los eventos deportivos y
reducir la violencia alrededor de los partidos, especialmente en el fútbol.
- Becas y obras deportivas por impuestos:
Logramos aprobar una ley que aún no se ejecuta por negligencia del Gobierno,
pero seguimos exigiendo su implementación. Permite que empresas aporten,
mediante descuentos en renta, al apoyo de deportistas (alimentación,
transporte, implementación, pólizas, viajes) y también a la construcción y
mantenimiento de escenarios deportivos como canchas, piscinas, pistas,
patinódromos, bicicross, gimnasios biosaludables y parques comunitarios.
¿Cuál es tu postura en este momento frente al
presupuesto que tiene asignado el Ministerio del Deporte por parte del gobierno
de Gustavo Petro?
De manera contundente rechazo que el Gobierno del
presidente Gustavo Petro le haya recortado al deporte colombiano más del 70%
del presupuesto. Estamos hablando de cerca de 2 billones de pesos en dos años
que se dejaron de invertir en el sector.
Ese recorte afectó no solo a los deportistas de alto
rendimiento, sino también a procesos fundamentales como la recreación, las
escuelas de formación, los juegos escolares e intercolegiados, y el ciclo
olímpico y paralímpico de nuestros atletas.
A esto se suman los casos de corrupción en el Ministerio
del Deporte, lo cual es inaceptable. El apoyo a los deportistas quedó
prácticamente congelado y el daño es enorme, porque en el deporte el proceso no
se improvisa: un día sin entrenar ya es una pérdida que no se recupera.
¿Cuáles serían esas propuestas que llevaría
Parodi al nuevo presidente, independientemente de quién sea? ¿Cuáles serían
esas propuestas que se le presentarían a ellos?
Lo primero es evitar que liquiden el Ministerio. La gestión
ha sido tan pobre que algunos creen que la solución es acabarlo, pero eso sería
un error grave. El problema no es la existencia del Ministerio, sino cómo se ha
administrado.
Lo segundo es recuperar el presupuesto que este Gobierno le
quitó al deporte. Sin recursos, no hay formación, no hay procesos, no hay alto
rendimiento, ni hay acceso real para la población.
Lo tercero es impulsar un gran programa nacional que mejore
el acceso al deporte y reduzca el sedentarismo en Colombia, con indicadores
claros que permitan medir resultados. Esto no solo mejora la salud física y
mental, sino que reduce costos enormes en el sistema de salud, porque prevenir
enfermedades como infartos, accidentes cerebrovasculares o diabetes es mucho
más eficiente que atenderlas después.
¿Cuánto se ahorraría el sistema de salud en
general con un paciente que hace actividad deportiva y con uno que no lo hace?
A ver, nosotros tenemos que avanzar en establecer
herramientas y medidores para este tipo de situaciones, que no las tenemos.
Pero a nivel mundial no se conoce en una persona, porque en
una persona no hay forma de medirlo, porque la persona se enferma y le da el
infarto y le cuesta un dinero al sistema de salud, o no se enferma y no le
cuesta nada.
Sí, hay que medirlo como en la población en general.
Y se habla de que, en la medida en que se disminuya el
sedentarismo, se disminuyen los costos de salud en una proporción del doble o
el triple de la inversión que se haga.
Entonces, son cifras que no las tenemos y que el país
adolece de herramientas para medir, lo cual es uno de los primeros propósitos
que hay que tener dentro del sistema de información deportiva, que apenas se
está creando por orden del Congreso.
En este Gobierno se incluyan los indicadores económicos que
permitan que un ciudadano, independiente de su nivel de acceso a información o
de educación, rápidamente entienda los beneficios y los vea cuantificados, tal
como tú quisieras tenerlos.
¿Qué le hereda o qué le deja hoy Mauricio
Parodi, por ejemplo, al municipio de Bello y al departamento de Antioquia?
Yo creo que, en Bello, lo primero que debo decir es que
este municipio ha sido mi casa toda la vida. Mi historia personal y profesional
está ligada a este territorio desde hace décadas. Yo empecé aquí como
odontólogo en 1990, y después tuve la oportunidad de servir desde lo público:
fui secretario de Salud en 1995 y secretario de Deportes en 1998.
En el área deportiva, me quedan recuerdos muy valiosos. En
esa época lideramos procesos de recreación y deporte desde DeporBello y
logramos resultados que marcaron historia: títulos en Juegos Departamentales,
triunfos importantes frente a municipios grandes y una etapa que muchos aún
recuerdan con orgullo. También vivimos el sueño de tener un equipo profesional,
el Bello Fútbol Club, que incluso fue finalista en 1999 de la Primera B.
Siempre he creído que Bello tiene el talento para volver a tener un equipo
profesional con jugadores bellanitas.
En salud, me llena de alegría recordar avances que tuvieron
impacto real en la gente. Bello tuvo uno de los programas de vacunación e
inmunización más exitosos de la historia reciente del país, un modelo que fue
referencia incluso para otras regiones. También se consolidaron proyectos como
el Hospital de Zamora y la ESE París Acevedo, que en su momento fueron
fundamentales y hoy se conectan con lo que es Bello Salud. Además, Bello fue
pionero en Antioquia en la descentralización del sistema de salud y en asumir
responsabilidades que en ese momento no era común que un municipio asumiera.
Yo también defiendo aspectos del modelo de aseguramiento,
porque permitió que muchas personas pobres accedieran a tratamientos de alto
costo. Eso sí, he sido crítico de las EPS cuando no cumplen con prevención,
promoción de la salud y acceso oportuno, especialmente en población más
vulnerable o más distante.
Y quizá uno de los proyectos más significativos en los que
participé fue durante el gobierno de Rodrigo Arango: Bello Territorio de Paz.
Ese programa entendió que la violencia en Bello era multicausal, pero que se
podía enfrentar con intervención social, especialmente con los jóvenes, que
muchas veces fueron blanco de mafias y estructuras criminales. Hicimos parte de
un equipo que logró reducir los homicidios en solo dos años a cerca del 30% de
lo que se registraba antes, y eso para mí es de los logros más importantes.
Por eso, cuando la gente dice “Parodi, el de Bello” o
“Parodi, el congresista de Bello”, a mí se me sale el corazón. Me llena de
emoción representar a mi pueblo, a mi gente, en el Congreso de la República.
¿Hincha de qué equipo?
La verdad, yo soy una desgracia… porque soy hincha de
Millonarios.
Y eso, aunque suene raro en Antioquia —donde los paisas
somos muy territoriales—, tiene una explicación muy bonita: ser hincha de
Millonarios para mí viene de un acto de amor con mi papá. Mi papá fue un niño
campesino de La Guajira, lo mandaron a Medellín a estudiar para hacerse médico,
y desde esa época, escuchando fútbol por radio, se enamoró de Millonarios, que
en ese momento era considerado el mejor equipo del mundo. Yo crecí siguiéndolo
a él. Me llevaba al estadio cuando se podía, con busito azul y gorrito azul, y
para mí eso quedó marcado como un recuerdo de familia.
Hoy, tristemente, el vandalismo y la intolerancia ya no
permiten vivir el fútbol como antes. Pero si me preguntas de corazón —y esto no
es pose ni oportunismo—, yo soy hincha de la Selección Colombia. Cuando juega
la Selección, para mí es lo máximo.
He tenido alegrías inolvidables: el gol de James en el
Maracaná, el gol de Freddy Rincón en Italia 90, el 5-0 en Argentina. Y también
tristezas que todavía duelen: eliminaciones, decisiones polémicas, el gol
anulado a Yepes en 2014, o perder una Copa América con un gol en el minuto 120.
Yo digo en broma que amar a la Selección Colombia es como estar enamorado de
alguien que te da una alegría y muchas rabias… pero la sigues amando.
Porque al final la Selección representa algo más grande:
representa la unidad nacional, y el respaldo a nuestros deportistas por encima
de todo.
¿Cuál sería el deporte que le gustaría
practicar?
En esta etapa de mi vida estoy aprendiendo a correr y
también a nadar. La verdad, me está gustando.
Además, por recomendación médica me toca aumentar masa
muscular, porque soy bastante flaco. Nunca he sido fan de las pesas, pero ya
estoy empezando a disfrutarlas. Y tengo un sueño: correr una maratón algún día.
fue o no fue gol de Yepes.
Sí fue gol de Yepes, clarísimo. Pregúntele a un hincha y va a decir siempre que sí. Sí fue gol. Fue gol de Yepes.
¿Hasta dónde llegamos en este Mundial?
Yo digo que, en lógica, tenemos que llegar a los mejores
ocho. Pero yo sueño de ver a Colombia en semifinales. Sí, semifinales.
¿Cómo ve a Colombia con el grupo que le tocó?
¿Cómo lo ves? ¿Pasando de segunda? ¿De primera?
Yo creo que Colombia pasa de primero, aunque es un grupo
muy difícil. Mucha gente cree que Uzbekistán no es rival, pero es un equipo
complicado.
Y el que venga del repechaje —mi bola de cristal dice que
será Congo— también sería durísimo. Y luego está Portugal, que va a ser un
partidazo. Pero yo estoy convencido de que Colombia puede ganar los tres y
pasar de primera.
Ese partido, Colombia-Portugal, ¿cómo queda?
Pues aquí está el “si no llega hasta allá”.
Yo estoy haciendo un curso de adivino, pero apenas estoy en
el segundo semestre.
Pero hay unos cuantos… pero yo soy demasiado optimista:
tres uno. Ganamos tres uno.
