Entrevista con: León Fredy Muñoz

¿Cómo va la campaña?

Extremadamente bien. Esta es la campaña del amor, así la denomino yo: la campaña del amor. Lo único que hemos encontrado es cariño, amor, en todo el territorio colombiano. Ya me he recorrido 27 departamentos, donde tenemos equipos grandes, pequeños y medianos, pero hay cariño en cada uno de esos departamentos.

Hemos venido creciendo mucho. La gente está valorando mucho el ejercicio que hemos hecho en el Congreso. Han valorado esta lucha que hemos emprendido desde hace rato y estos 12 meses que llevo nuevamente en el Congreso: la defensa del Gobierno del Cambio, la defensa de las políticas de este gobierno de Petro. La gente lo ha valorado mucho y por eso hemos crecido cada día más. Ha sido una campaña muy, muy bonita.

Hagamos un pequeño balance: ¿cuál ha sido ese trabajo en estos 12 meses desde el Congreso?

Hemos logrado incidir en sacar algunas reformas importantes, como la reforma a la salud. Me tocó meterle el diente e incidir mucho en eso.

También me ha tocado la defensa del Gobierno, muchas audiencias públicas, y la defensa de lo que hoy, para mí, es una de las políticas más bonitas: la reforma agraria. He venido acompañando la entrega de tierras; se han entregado más de 900 mil hectáreas de tierra en este gobierno.

Además, he acompañado desde el Congreso la reforma pensional, defendiendo el salario mínimo vital. En defensa de este gobierno, la verdad, me la he jugado toda.

Y bueno, también defendiendo nuestras propuestas: el internet como un derecho fundamental; el sistema público veterinario para los animalitos de compañía; el apoyo a los estratos 1, 2 y 3; y la reforma a la Ley 30, que también logramos. Me di un debate durísimo allí para que avanzáramos un poco más y tuviéramos más posibilidades para los jóvenes.

Desde el Congreso hay copartidarios de la Alianza Verde que han sido bastante fuertes y opositores al Gobierno. Un ejemplo es Katherine Miranda, quien se ha mostrado como una crítica acérrima. ¿Cuál es su postura frente a esos congresistas que hoy se proyectan como una figura distinta dentro del partido?

Son unos traidores del pueblo colombiano, porque se hicieron elegir con votos alternativos. Recuerdo a JP cuando estaba en campaña en contra del uribismo y ahora es aliado del uribismo. Es una vergüenza.

Katherine Miranda, esta señora, se puso la bandera del CRIC, la del Consejo Regional Indígena del Cauca; se puso la bandera reivindicando las luchas sociales, y hoy es contradictora de sus propios discursos.

Yo creo que el pueblo colombiano se dará cuenta. Y no solamente Katherine Miranda: Catherine Juvinao, la misma Angélica, en contra de este proyecto alternativo… Yo creo que es una vergüenza. Y en las urnas los van a castigar, se lo aseguro. En las urnas van a ser castigados, porque este pueblo cambió.

Hay petrismo puro en todo este país. Y los traidores del pueblo, esos que se hicieron elegir con votos alternativos —y es más, con votos de Petro—, hoy vea lo que están haciendo: son unos traidores. Y eso está pasando en el Verde.

Por eso estamos metiéndole duro los petristas del Verde. Yo soy el petrista del Verde y estamos trabajando duro, precisamente, para recuperar el Verde. El Verde es un partido de centroizquierda, no es un partido de derecha.

Lo que hay que hacer es ganar y que ellos se vayan: que se vayan, que se vayan para el Centro Democrático o que se vayan para la extrema derecha, donde se sientan bien. Pero este partido no es un partido de derecha, no es el partido de ellos.

Estuviste dos o tres años en la embajada de Nicaragua. ¿Qué tal fue el trabajo allá?

Petro me encomendó una labor: era restablecer relaciones. En Colombia no había relaciones diplomáticas con Nicaragua; hacía más de un año no teníamos embajador allí. Me enviaron para restablecer esas relaciones, precisamente porque hay temas neurálgicos después del resultado de La Haya, y hay que continuar con el acuerdo limítrofe, con el acuerdo comercial y con un acuerdo de pesca —temas que son fundamentales entre ambos países después del fallo en La Haya sobre límites marítimos tras un largo litigio histórico entre Colombia y Nicaragua.

Yo creo que el trabajo que hicimos desde lo que yo denomino la diplomacia del amor fue justamente eso: a pesar de las diferencias que puedan tener los países, la diplomacia tiene que funcionar a través del respeto y del amor para poder generar las condiciones óptimas para el pueblo colombiano. Nosotros representamos al pueblo colombiano.

Allí hicimos un trabajo para más de 500 colombianos, pero sobre todo para los colombianos y colombianas que están allá, como los pescadores de San Andrés y Providencia, que al final son los más afectados cuando esa relación se rompe. Logramos hacer un buen trabajo, incidir en esos temas y, bueno, creo que la diplomacia con el pueblo nicaragüense avanzó bastante.

Dos temas clave: Estados Unidos y Venezuela. ¿Cuáles son tus percepciones frente a esos dos temas?

Con Estados Unidos son dos capítulos diferentes. Yo creo que Petro se paró de frente a defender al pueblo colombiano. La dignidad del pueblo colombiano no se negocia, no se vende. Eso se vio desde que empezaron a deportar ciudadanos y ciudadanas colombianas y los querían traer encadenados como delincuentes. Ahí fue cuando nuestro presidente se paró firme: los colombianos no se tratan como delincuentes.

Esa pelea ha continuado, incluso con otros episodios más recientes entre Colombia y Estados Unidos, donde ha habido tensiones diplomáticas, revisiones de cooperación y diferencias claras con la política exterior estadounidense.

Un pueblo libre es un pueblo que dialoga, pero también es un pueblo que se respeta. Esa ha sido la postura: hablar, pero de tú a tú.

Con respecto a Venezuela, es una vergüenza lo que hizo Estados Unidos con Venezuela. Uno no puede irse a meter en otro pueblo; hay que respetar los tratados internacionales, la soberanía de los pueblos y la libre autodeterminación. Esa es la postura. Hay que rechazar cualquier intervención militar en cualquier país del mundo y respetar la soberanía de cada nación. Además, el Gobierno colombiano ha defendido el restablecimiento y mantenimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela, después de años de tensiones y cierre de fronteras.

Otro tema: nuestro vecino país, Ecuador. ¿Cuál consideras que es la postura en este momento? ¿Cuál debería ser la postura más acertada para llegar a acuerdos de aranceles de parte y parte?

Pues yo creo que él se equivoca. Él tiene muchos líos; es un empresario de los más ricos de Ecuador y tiene muchos problemas. Recuerden que cogieron un cargamento de la empresa de él, de bananos, con cocaína. Y él es el que tiene que responder, con mucho lío.

Lo que hay que hacer es que el pueblo ecuatoriano no salga afectado. Porque es que Ecuador depende… o sea, la electricidad: Ecuador depende de Colombia. En Colombia, el día que se tome la decisión de desconectarlo, se quedará muy buena parte de Ecuador sin energía.

Yo creo que se equivoca profundamente por sus propios intereses. No está pensando en el pueblo ecuatoriano. Yo creo que ahí se equivoca.

Nosotros insistimos en que los pueblos no deben estar peleando de esa manera y, sobre todo, los pueblos hermanos. Es que Ecuador… Ecuador son pueblos nuestros, pueblos hermanos. Yo no entiendo por qué se meten en esta locura de peleas innecesarias.

¿Cómo está el tema de seguridad? Como senador, como embajador, conociendo otras partes del territorio, pero también en campaña: ¿cómo está el país en materia de seguridad?

Después del Acuerdo de La Habana, el país tuvo un descanso. Los dos años siguientes al acuerdo se demostró, se vio. El Hospital Militar se quedó sin un solo herido, y eso es maravilloso.

Pero aquí hicieron campaña por la guerra y ganó la guerra. Y el compromiso de Iván Duque fue hacer trizas los acuerdos, hacer trizas la paz. Y lo lograron. De ahí empezó esta escalada, esta ola de violencia.

Hoy nuevamente tenemos una propuesta de paz total. La paz total tiene sus bemoles, sus cosas, pero es lo que el pueblo necesita. Aquí tenemos que apostarle a la paz.

Hay un sector político al que lo único que le gusta es la guerra: la guerra y la sangre les da réditos políticos. Eso es claro. El Centro Democrático lo único que quiere es que este país vuelva a la violencia para intentar vendernos seguridad.

Eso es lo que han hecho: como nos vendieron la seguridad democrática —que no hubo ninguna seguridad democrática—, lo que hicieron fue falsos positivos, matar jóvenes. Hoy quieren lo mismo, pero yo creo que el pueblo colombiano está despertando.

Ojalá despierte del todo y vamos a construir la paz. Yo sí le apuesto a la paz: la paz urbana es necesaria, la paz rural es necesaria. Ojalá este pueblo despierte y le metamos duro a la paz. La paz es muy importante.

¿Alguna zona vedada en la que no te permitan el ingreso?

 No, ninguna. Yo me he metido en todas partes. En el sur del país, en el oriente, me meto a todos lados en los barrios populares, sin temor alguno. Yo soy un constructor de paz y lo voy a seguir haciendo.

¿Cómo ve a Bello?

Llevado el putas, llevado el putas. Aquí lo que tenemos es un alcalde… porque es el alcalde que gobierna desde la cárcel. Eso es clarito. Y una alcaldesa que se dedicó a bailar: aquí no gobierna.

Gobiernan desde la cárcel, a través de un testaferro. Ese señor es el que tiene que ir a la cárcel a recibir órdenes. Eso es lo que está pasando.

Entonces, es un gobierno desde la cárcel. Se están robando todo aquí. Bello está vuelto un mierdero, un mierdero. Esa es la realidad.

A mí me da tristeza con Bello. Y los hechos de corrupción son terribles. Es que han ejecutado 1,8 billones —así, a dedo— en el periodo que lleva esta señora.

Una universidad, por ejemplo: ni un solo alumno, ni uno solo, ni un solo alumno… y se han gastado 7.000 millones. Lo del Parque de Artes y Oficios, lo de la plaza de mercado… eso es lo que pasa en Bello. Es una tragedia.

A mí me da mucho pesar de Bello lo que está pasando.

¿Cuál es la propuesta para ese próximo periodo de gobierno que se viene desde León Fredy, como senador?

Seguir acompañando este gobierno. Seguir entregando tierras, seguir construyendo colegios, seguir construyendo universidades. Seguir acompañando todo esto.

Seguir llevando soluciones médicas, seguir arreglando hospitales, como en Bello, por ejemplo. Yo conseguí 10.000 millones de pesos para Bello, para arreglar todos los centros de salud de Bello. Todos los centros van a estar… porque yo conseguí esos 10.000 millones.

Pero también hacer control político desde el Senado. Hacer control político contra los corruptos de Bello. Y los voy a denunciar, como lo he hecho siempre.

Aquí tienen que caer más corruptos, tienen que caer más, porque le han hecho mucho daño a este pueblo. Y lo voy a seguir denunciando desde el Congreso, desde ese micrófono, como lo he venido haciendo.